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La Región de La Araucanía huele a tierra mojada, a leña quemada, a copihue recién abierto. Es el corazón del bosque templado, el territorio donde los volcanes custodian lagos cristalinos y donde la araucaria, el árbol más antiguo de Sudamérica, extiende sus brazos escamosos hacia el cielo.

Pero también es una región herida: los incendios forestales, la tala y la expansión agrícola han reducido drásticamente su naturaleza original.
Aun así, lo que queda es imponente.
La Fauna y Flora de la Región de La Araucanía
La Flora y fauna de la Región de La Araucanía es la más emblemática de Chile después de la Patagonia. La araucaria, el copihue, el huemul, el pudú y el monito del monte conviven en un territorio que aún conserva rincones de selva valdiviana casi intacta.
La Fauna y Flora de la Región de La Araucanía ha sido durante siglos la base de la cultura mapuche-pehuenche, “la gente de la araucaria”.
Conocer la Flora de la región es conocer los sabores del piñón y los colores del otoño en los ñirres. Y la fauna es seguir huellas de puma entre los helechos gigantes.
Los animales de la Región de La Araucanía aún recorren los bosques de la cordillera de la Costa y los faldeos volcánicos.
El Ecosistema de la Región de La Araucanía es uno de los más diversos y amenazados del planeta.
La flora de la Región de La Araucanía
Un paseo por los parques nacionales de La Araucanía es como viajar atrás en el tiempo. Aquí todavía existen bosques donde los árboles superan los mil años y donde el suelo está cubierto por una alfombra de helechos, musgos y hongos de colores imposibles.
La Flora de la region de La Araucanía cambia con la altura: en los valles crecen coigües y arrayanes; en las laderas, robles y lingues; en las cumbres, araucarias y lengas.
Entre las plantas que hay en la Región de La Araucanía hay algunas que son verdaderos monumentos nacionales.
Araucaria
No se puede entender La Araucanía sin la araucaria (Araucaria araucana). Este árbol, también llamado pehuén por los mapuches, es una reliquia de la era de los dinosaurios. Sus ramas se yerguen como candelabros y sus piñas, que tardan dos años en madurar, producen los piñones, un fruto seco que ha alimentado al pueblo pehuenche durante siglos. En otoño, las familias mapuches suben a la cordillera a recolectar piñones en la ceremonia del pehuén, una tradición que sigue viva. Los bosques de araucaria más importantes están en el Parque Nacional Conguillío, donde los volcanes Llaima y Sierra Nevada les sirven de telón de fondo.
Copihue
El copihue (Lapageria rosea) es mucho más que la flor nacional. Para el pueblo mapuche, es una flor sagrada, símbolo de la fertilidad y la vida. En La Araucanía crece con especial vigor, trepando por los troncos de los coigües hasta alcanzar los diez metros de altura. Sus flores rojas, que cuelgan como pequeñas linternas, son polinizadas por picaflores. El mejor momento para verlos es entre enero y marzo, en los bosques del Parque Nacional Villarrica o la Reserva Nacional Malalcahuello.
Raulí
El raulí (Nothofagus alpina) es el árbol más alto de los bosques templados chilenos. Puede superar los 40 metros y su tronco, recto como una columna, era muy codiciado por su madera de calidad. En La Araucanía quedan pocos raulíes viejos, pero todavía se pueden ver ejemplares monumentales en el Parque Nacional Tolhuaca y en la Reserva Nacional China Muerta. Sus hojas son grandes y ásperas, y en otoño se tiñen de un amarillo intenso.
Helecho alzacucharos
El helecho alzacucharos (Lophosoria quadripinnata) es un helecho arbóreo que puede alcanzar los dos metros de altura. Sus frondes, divididos en miles de hojitas diminutas, crecen formando una especie de abanico. La leyenda dice que este helecho dobla sus hojas hacia arriba cuando va a llover, como si advirtiera a los campesinos que saquen los platos de la mesa de afuera. En La Araucanía es común en los bosques húmedos de la cordillera de la Costa.
Arrayán
El arrayán (Luma apiculata) ya ha aparecido en otras regiones, pero en La Araucanía adquiere una cualidad mágica. En el Parque Nacional Villarrica existe un bosque de arrayanes llamado “El Truful Trufula” que parece sacado de un cuento: los árboles crecen torcidos sobre un lecho de lava y sus cortezas color canela brillan con la humedad. En verano, sus pequeñas flores blancas llenan el aire de perfume.
La fauna de la Región de La Araucanía
Los bosques de La Araucanía están llenos de vida, pero hay que saber mirar. La Fauna de la Región de La Araucanía no se exhibe: se esconde, se camufla, se mueve en silencio. Los animales de la Región de La Araucanía incluyen desde el ciervo austral más grande hasta el marsupial más pequeño del mundo. Muchos de ellos están en peligro.
Huemul
El huemul (Hippocamelus bisulcus) es el ciervo que aparece en el escudo nacional junto al cóndor. En La Araucanía sobrevive en poblaciones muy reducidas en la alta cordillera, especialmente en el Parque Nacional Conguillío y la Reserva Nacional Malalcahuello. A diferencia del pudú, que es pequeño y escurridizo, el huemul es robusto y de patas cortas, adaptado a las laderas rocosas. Se alimenta de pastos y arbustos y es tan esquivo que verlo es un premio mayor.
Pudú
El pudú (Pudu puda) es el ciervo más pequeño del mundo, pero en La Araucanía tiene un comportamiento distinto al de otras regiones. Aquí prefiere los bosques de araucaria con sotobosque denso, donde encuentra refugio y alimento. En el Parque Nacional Huerquehue es posible verlo (con paciencia y mucha suerte) en los senderos cercanos a las lagunas.
Monito del monte
El monito del monte (Dromiciops gliroides) es un marsupial endémico del bosque templado. En La Araucanía se le encuentra en los bosques de la cordillera de la Costa y en la precordillera. Tiene el tamaño de un puño, pelaje gris pardo y una cola prensil que usa como un quinto miembro. Es nocturno y se alimenta de frutos y larvas. Sus poblaciones están disminuyendo porque los bosques de los cuales depende se fragmentan cada vez más.
Puma
El puma (Puma concolor) es el depredador tope de La Araucanía. Acecha en los límites del bosque y la estepa, cazando pudúes, vizcachas y liebres. En el Parque Nacional Conguillío es famosa la “Pampa del Diablo”, un área abierta donde los pumas acechan a sus presas. Los guardaparques cuentan que los pumas de La Araucanía son particularmente sigilosos: pueden seguir a un visitante durante horas sin ser detectados.
Carpintero gigante
El carpintero gigante (Campephilus magellanicus) es el pájaro carpintero más grande de Sudamérica. En La Araucanía alcanza su límite norte de distribución, sobre todo en la cordillera de la Costa, donde aún quedan bosques de olivillo y ulmo. Su picotazo se escucha a cientos de metros. Los machos tienen la cabeza roja, mientras que las hembras la tienen negra. Forman parejas de por vida.
Zonas protegidas para la conservación de flora y fauna Región de La Araucanía
La Araucanía tiene uno de los sistemas de parques nacionales más variados del país.
El Parque Nacional Conguillío, con sus araucarias y su lago Captrén, es el más fotografiado.
El Parque Nacional Villarrica, que lleva el nombre del volcán activo más famoso de la región, protege bosques de coigüe, raulí y arrayán en las faldas del volcán y en la cordillera de la Costa.
El Parque Nacional Huerquehue es conocido por sus lagunas de origen glaciar, rodeadas de araucarias y ñirres.
El Parque Nacional Tolhuaca es menos visitado, pero uno de los mejores para quienes buscan soledad y bosques viejos.
Y la Reserva Nacional Malalcahuello, más pequeña, protege importantes poblaciones de huemul.
En la cordillera de la Costa, el Parque Nacional Nahuelbuta que comparte con la Región del Biobío protege araucarias en un ambiente completamente distinto, más cerca del mar.
Todos estos espacios resguardan lo que queda de la Flora y fauna de la Región de La Araucanía. La visita a estos parques debe hacerse con extremo cuidado: no encender fuego bajo ninguna circunstancia, no salirse de los senderos y respetar las zonas de restauración ecológica.
La Araucanía ha sufrido incendios devastadores. El mejor homenaje a su resistencia es cuidarla.