🔥 Encuentra las mejores ofertas en Tours 👉 Nomades.com 👀

Flora y Fauna de la Región de O’Higgins: El campo profundo y sus secretos

En la Región de O’Higgins huele a tierra recién arada, a chicha de uva y boldo machacado. Es el Chile agrícola, el de los valles anchos y los cerros redondeados. Pero debajo de esa costra de cultivos y carreteras, todavía respira una naturaleza antigua. Hay relicto de bosque esclerófilo en las quebradas que nadie riega.

Flora y Fauna de la Región de O'Higgins

La Flora y Fauna de la Region Libertador Bernardo O´ higgins es la de la zona central más castigada por el hombre: la que resiste. Hay humedales escondidos entre los campos de maíz. Hay fauna que sobrevive en los márgenes, en los pedazos de monte que no alcanzaron a ser arados.

Flora y Fauna de la Region O´ higgins

La Flora de la Región de O’Higgins incluye especies del bosque esclerófilo que han visto desaparecer el 95% de su hábitat original.

La fauna de la región está llena de aves rapaces que sobrevuelan los campos y pequeños mamíferos que salen de noche. Los animales de la Región de O’Higgins son discretos, pero están ahí y aqui veremos algunos de ellos.

Sin lugar a dudas, el ecosistema de la Región de O’Higgins es una lección de resiliencia.

La flora de la Región de O’Higgins

La Flora de la region de O’Higgins es la del bosque esclerófilo mediterráneo, pero en estado de sitio. Las plantas que hay en la Región de O’Higgins han aprendido a crecer en los bordes, en los terrenos que no sirven para sembrar, en las laderas demasiado empinadas para el tractor.

Si uno se aleja de las rutas principales y se mete por los caminos de tierra, todavía puede encontrar parches de monte nativo. Son pequeñas manchas de verdor entre los cerros pelados: un boldo aquí, un peumo allá, algún quillay desgajado por el viento.

Espino

Espino

El espino (Acacia caven) es el árbol del secano interior de O’Higgins.

Donde no llega el riego, donde la tierra es pobre y la lluvia escasa, el espino extiende su copa achaparrada y ofrece sombra a los animales.

Sus flores amarillas, pequeñas y perfumadas, anuncian la primavera. Sus vainas negras, los espinos, son forraje para cabras y ovejas. Antes, los espinales cubrían miles de hectáreas en la región. Ahora son pocos y están envejecidos.

Peumo

El peumo (Cryptocarya alba) ama las quebradas húmedas. En la Región de O’Higgins se refugia en los faldeos de los cerros isla, como el cerro Centinela o el cerro La Muralla, donde los esteros aún conservan algo de agua. Sus hojas son lustrosas y sus frutos rojos, los peumos, maduran en verano. Los pájaros los devoran y luego dispersan las semillas. Un peumo viejo puede ser un árbol de cuento, con su tronco oscuro y su copa redonda.

Boldo

Boldo

El boldo (Peumus boldus) es caracteristico de la flora de la zona central de chile, pero en O’Higgins es el árbol medicinal por excelencia.

En los campos, los viejos huasos todavía cortan unas ramas de boldo para hacer infusiones. Sus hojas son correosas y aromáticas.

Crece en laderas secas y pedregosas, donde otros árboles no se atreven.

Quillay

El quillay (Quillaja saponaria) está en retirada en O’Higgins. Antes crecía en las laderas de la cordillera de la Costa y en los cerros de la Depresión Intermedia. Ahora apenas si se le ve. Sus flores blancas florecen en primavera y su corteza sigue teniendo ese jabón natural que usaban los picunches. En el Parque Nacional Las Palmas de Cocalán, al sur de la región, aún se pueden ver quillayes junto a palmas chilenas, otro tesoro local.

Palma chilena

La palma chilena (Jubaea chilensis) no es exclusiva de O’Higgins, pero aquí tiene algunos de sus palmares más australes. El Parque Nacional Las Palmas de Cocalán protege más de 20.000 ejemplares, algunos de los cuales superan los mil años de vida. Este parque, que pocos santiaguinos conocen, es un oasis de palmeras gigantes en medio de los campos de cultivo. Las palmas crecen lentamente, apenas un metro por década. Las más viejas vieron pasar a los conquistadores.

La fauna de la Región de O’Higgins

Los animales de la Región de O’Higgins son mayoritariamente nocturnos o crepusculares. El día es para los humanos, sus tractores y sus perros. La noche es para los zorros, los chunchos y las vizcachas. La Fauna de la Región de O’Higgins se ha ido haciendo más pequeña, más esquiva, más silenciosa. Pero todavía hay quien la conoce.

loica

Loica

La loica (Sturnella loyca) es un pájaro de pecho rojo que los campesinos llaman “el amanecer del campo” porque canta apenas clarea el día.

En O’Higgins se le ve posada en los alambres de los cercos, vigilando los potreros.

Es de las pocas aves que ha sabido adaptarse al paisaje agrícola. Su canto es una de las bandas sonoras del valle central.

Culebra de cola larga

Culebra de cola larga

La culebra de cola larga (Philodryas chamissonis) es la serpiente más grande de Chile central.

Puede alcanzar el metro y medio. Es de color verde oliva con el vientre amarillento.

No es venenosa para los humanos, aunque su mordedura puede ser dolorosa. Vive en los matorrales y quebradas de la cordillera de la Costa. Es tan tímida como hermosa.

Chucho - Foto: Vicente Pantoja
Foto: Vicente Pantoja

Chuncho

El chuncho (Glaucidium nana) es ese pequeño búho que canta “chuncho-chuncho-chuncho” desde los árboles de los patios y los bosques de espino.

Mide apenas 20 centímetros. Se alimenta de insectos y pequeños roedores.

En la Región de O’Higgins aún se le oye en los campos, sobre todo al atardecer. Dicen que su canto anuncia visitas.

Zorro chilla

El zorro chilla (Lycalopex griseus) recorre los campos de O’Higgins al anochecer. Se le ve cruzando caminos de tierra, olfateando el aire, buscando conejos o frutas caídas. Es más pequeño y de orejas más grandes que el culpeo. Los campesinos lo respetan porque se come los ratones que dañan los cultivos. En la cordillera de la Costa aún se le ve con frecuencia.

Vizcacha

La vizcacha (Lagidium viscacia) es un roedor de cola larga y pelaje gris que parece una mezcla de conejo y ardilla. En la Región de O’Higgins habita los roqueríos de la cordillera de los Andes, por encima de los 1.500 metros, donde pasa el día tomando sol y el noche durmiendo en grietas. En el Cajón del Yeso y los faldeos del volcán Palomo se la puede ver (con binoculares) asomando entre las piedras.

Zonas protegidas para la conservación de flora y fauna Región de O’Higgins

La Región de O’Higgins tiene algunas áreas protegidas que son verdaderos tesoros escondidos.

El Parque Nacional Las Palmas de Cocalán, ya mencionado, es uno de ellos. Protege el palmar más austral de la palma chilena y es el mejor lugar de la región para entender cómo era el paisaje original del valle central.

La Reserva Nacional Río de Los Cipreses, en la cordillera de la cordillera, protege bosques de ciprés de la cordillera y es el refugio más importante para el huemul en la región. También alberga pumas y cóndores.

El Santuario de la Naturaleza Cerro Poqui, cerca de Rancagua, es un cerro isla que se salvó de la agricultura porque su suelo es delgadísimo. Allí crecen boldos, quillayes y peumos, y se pueden observar loicas, chunchos y tiuques.

El Humedal Río Cachapoal, entre Rancagua y Peumo, es un sitio clave para las aves migratorias, con taguas, garzas y patos.

Finalmente, la Laguna de Aculeo fue alguna vez un humedal de importancia internacional, pero se secó por la extracción de aguas subterráneas. Está en proceso de restauración, un recordatorio de lo frágiles que son estos ecosistemas.

Todos estos espacios protegen a los animales de la Región de O’Higgins y las plantas que hay en la Región de O’Higgins.

Visítalos con respeto. No enciendas fuego, no arranques flores, no molestes a los animales. Y si puedes, deja el auto y camina. Así se descubre el campo profundo.

Leave a Comment