🔥 Encuentra las mejores ofertas en Tours 👉 Nomades.com 👀

Flora y fauna de la Región de Coquimbo: Donde el valle se encuentra con la estrella

Hay regiones que tienen alma de dos mundos. La Región de Coquimbo es una de ellas. Aquí el norte comienza a mostrar sus cartas: los cerros se vuelven más áridos, el sol más intenso, las lluvias más escasas.

Flora y Fauna de la Región de Coquimbo

Pero también aquí el sur se despide con una explosión de vida cada cierto tiempo, cuando el fenómeno del Desierto Florido se extiende desde más al norte y tiñe los llanos de alfombras rosadas, rojas y amarillas.

Flora y fauna de la Región de Coquimbo

Hablar de la Flora y fauna de la Región de Coquimbo es adentrarse en una tierra de contrastes, de valles que fueron viñedos y hoy son espejismos, de costas recortadas donde los lobos marinos descansan sobre las rocas, de cordilleras donde aún se esconde el escurridizo chinchillón.

La Flora de la Región de Coquimbo incluye desde cactus columnares hasta flores efímeras que brotan solo cuando la lluvia las convoca. Y Fauna de de Coquimbo, por su parte, está llena de aves marinas, roedores endémicos y zorros que recorren las quebradas al atardecer.

La flora de la Región de Coquimbo

La Flora de la region de Coquimbo es una de las más diversas del norte chico. Aquí todavía crecen bosques de espinos y algarrobos, pero también cactus que alcanzan tamaños monumentales y, en los años lluviosos, una variedad de flores silvestres que convierten el desierto en un jardín.

Entre las plantas que hay en la Región de Coquimbo encontramos algunas endémicas, que no existen en ningún otro lugar del planeta, y otras que son el sustento de comunidades enteras.

Guayacan

Guayacán

El guayacán (Porlieria chilensis) es un árbol pequeño, de hojas diminutas y flores violetas que parecen estrellas.

Crece en laderas rocosas y quebradas secas, y su madera es tan pesada que se hunde en el agua. Está en peligro de extinción debido a la tala histórica.

En la Región de Coquimbo se protege en algunas reservas privadas de la zona de Los Vilos.

uisco

Quisco

El quisco (Echinopsis chiloensis) es un cactus columnares que puede alcanzar los dos metros de altura.

Sus flores blancas y enormes, del tamaño de un plato, se abren solo durante una noche.

Es uno de los cactus más comunes en los cerros de la Región de Coquimbo. En primavera, sus frutos rojos, los quiscos, son comestibles y dulces.

Algarrobo

El algarrobo (Prosopis chilensis) es un árbol de copa ancha y madera durísima que crece en los valles y quebradas de la Región de Coquimbo. S

us vainas, las algarrobas, son dulces y nutritivas. Los pueblos diaguitas las molían para hacer harina y una bebida fermentada parecida a la chicha.

Hoy quedan pocos algarrobos viejos, pero aún se pueden ver en los valles de Elqui y Limarí.

Espino

El espino (Acacia caven) es uno de los árboles más característicos de Chile central. En la Región de Coquimbo forma extensos espinales en los llanos y laderas bajas. Sus flores amarillas, que brotan en primavera, son pequeñas bolitas perfumadas que atraen a las abejas. Su madera es durísima y se usa para hacer carbón vegetal.

Añañuca

Añañuca

La añañuca (Rhodophiala phycelloides) es probablemente la flor más querida de la Región de Coquimbo.

Tiene una leyenda: una joven diaguita llamada Añañuca esperó para siempre a su amado que se fue a la guerra y nunca volvió. De sus lágrimas nacieron estas flores rojas.

Cada primavera, y especialmente en los años de Desierto Florido, los valles de la región se llenan de añañucas rojas como sangre.

La fauna de la Región de Coquimbo

La Fauna de la Región de Coquimbo es tan variada como su flora. Aquí los animales de la Región de Coquimbo incluyen desde especies marinas que se asoman a las costas rocosas hasta roedores que nunca bajan de las alturas. Muchas de ellas son difíciles de ver, pero las huellas y los sonidos delatan su presencia.

Chinchillón

El chinchillón (Octodon lunatus) ya lo vimos en Valparaíso, pero en Coquimbo alcanza su máxima expresión. Este roedor endémico de la zona centro-norte habita en roqueríos y laderas pedregosas de la cordillera de la Costa. Es de hábitos nocturnos y se alimenta de hojas, semillas y cortezas. Su pelaje es gris claro y sus ojos grandes, perfectos para ver en la oscuridad.

Guanaco

El guanaco (Lama guanicoe) todavía sobrevive en la Región de Coquimbo, pero en poblaciones muy reducidas. Se refugia en los sectores más altos de la cordillera de los Andes, por encima de los 2.500 metros, donde el acceso humano es difícil. En la Reserva Nacional Las Chinchillas, cerca de Illapel, se han hecho esfuerzos para reintroducirlo en su hábitat original.

Zorro chilla

El zorro chilla (Lycalopex griseus) es un visitante frecuente de los valles y quebradas de Coquimbo. Es más pequeño que su pariente el culpeo y de orejas más grandes. Suele verse al atardecer recorriendo los bordes de caminos en busca de conejos introducidos o frutos caídos. En el valle de Elqui es relativamente común.

Chungungo

Chungungo

El chungungo (Lontra felina) es la nutria marina que habita las costas rocosas de la Región de Coquimbo.

Se le puede ver en sectores como Punta de Choros, Isla Damas y la reserva de Pingüino de Humboldt, donde sale del agua para descansar entre las rocas.

Es un animal juguetón y curioso, pero también muy sensible a la presencia humana.

Pingüino de Humboldt

El pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti) es una de las aves marinas más queridas de la costa chilena. En la Región de Coquimbo anida en islas e islotes protegidos, como los de la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt, que se extiende desde el sur de Coquimbo hasta el norte de Valparaíso. Es fácil verlos desde los barcos turísticos que salen de Punta de Choros. Están amenazados por la pesca y la contaminación.

Zonas protegidas para la conservación de flora y fauna Región de Coquimbo

La Región de Coquimbo tiene áreas protegidas que son verdaderos refugios de biodiversidad.

El Parque Nacional Bosque de Fray Jorge es, probablemente, el más famoso. Es un relicto de bosque valdiviano en medio de la aridez, gracias a la camanchaca que humedece las cumbres de los cerros costeros.

Allí crecen olivillos, arrayanes y helechos que no deberían estar tan al norte. Es un fenómeno único en el mundo.

La Reserva Nacional Pingüino de Humboldt protege las islas Choros, Damas y Chañaral, donde anidan pingüinos, cormoranes, pelícanos y lobos marinos. Es un destino obligado para los amantes de la fauna marina.

La Reserva Nacional Las Chinchillas, cerca de Illapel, protege a este pequeño roedor endémico y también al guanaco reintroducido.

Además, en los años de Desierto Florido, sectores del Parque Nacional Llanos de Challe (que está más al norte, pero colinda con Coquimbo) se llenan de flores que atraen a visitantes de todo el mundo.

Todos estos espacios resguardan a los animales de la Región de Coquimbo y las plantas que hay en la Región de Coquimbo.

Visitarlos con respeto, sin salirse de los senderos y manteniendo distancia de los animales marinos, es la mejor forma de honrar esta tierra de contrastes. Porque en Coquimbo, la naturaleza nunca deja de sorprender.

Leave a Comment